sábado, 16 de enero de 2010

Verano Azul!!!

Verano Azul

Mi cumple

YO PEDÍ

YO PEDÍ

Yo pedí fuerza y ...
Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.

Yo pedí sabiduría y ...
Dios me dio problemas para resolverlos.

Yo pedí prosperidad y ...
Dios me dio talento y cerebro para trabajar.

Yo pedí valor y ...
Dios me dio peligros para superar.

Yo pedí paciencia y ...
Dios me puso en situaciones en las que debí esperar.

Yo pedí amor y ...
Dios me dio gente necesitada para ayudar.

Yo pedí favores y ...
Dios me dio oportunidades.

Yo no recibí nada de lo que pedí ...
pero Dios me dio todo lo que necesitaba.

Mi oración ha sido respondida.

Autor Desconocido

LOS ENEMIGOS DEL ÉXITO

LOS ENEMIGOS DEL ÉXITO
Lic. Renny Yagosesky

Los seres humanos pensamos, sentimos y actuamos, casi siempre en ese mismo orden secuencial. Lo que pensamos en cada situación, estimula en nuestro organismo una serie de reacciones que percibimos como emociones y sensaciones corporales, las cuales a su vez nos impulsan a actuar en determinada dirección. Debido a que ésta es la forma como funcionamos, lo que pensamos y sentimos resulta fundamental para lo que hacemos y, por ende, para lo que terminamos por lograr.

Si nuestros pensamientos son favorables y positivos, no actuamos igual que si son pesimistas y negativos. Los primeros, conducen más fácilmente al éxito que los segundos. Es por esto que debemos estar alerta para prevenir y enfrentar los agentes limitantes mentales y emocionales, tales como: la queja, la crítica, la envidia, los celos, el pesimismo, la violencia y la ingratitud, entre otros.

No siempre es negativo quejarse, pues la queja es un mecanismo de regulación interna, de catarsis, que nos permite sacar la frustración que se vive ante resultados indeseados, productores de dolor o sufrimiento. Lo negativo es convertirnos en quejumbrosos permanentes y usar la queja como careta de la inacción. Cuando algo sale mal, analizamos, diagnosticamos y tomamos decisiones alternativas para mejorar y cambiar lo que no nos resultó insatisfactorio. La queja frecuente es anti-éxito.

La critica también perjudica nuestro éxito. Es una válvula de escape poco útil, pues se basa en la idea que "yo sé y ellos no". Criticamos a otros, generalmente cuando están ausentes, y lo hacemos de manera desconsiderada, por el pecado de no hacer lo que nos gustaría que hicieran. Pocas veces la crítica es oportuna, inteligente y adecuada. Además, criticar a otros es fácil cuando no nos ponemos "en sus zapatos".

Juzgar a los demás es injusto e inapropiado, si consideramos que en nuestras vidas hay demasiado que mejorar, reparar o arreglar, como para invadir la vida de otros con nuestros supuestos personales. No es lo mejor que un ciego guíe a otro ciego. Además, mejor que criticar es comprender y predicar con el ejemplo. Al criticar, perdemos tiempo y energía preciosos, que podrían ser utilizados para alcanzar nuestro éxito.

Envidiar es sentirse mal por el éxito ajeno. La envidia refleja baja autoestima y genera un bloqueo enorme a nuestro objetivos, ya quien envidia se acoge a varias creencias auto limitadoras: "Dios es injusto", "lo que otro tiene debería ser mío" "no soy capaz", etc. La envidia tiene tres elementos básicos: deseo, comparación y decepción. Debemos evitar compararnos para no decepcionarnos, y, más bien, concentrarnos en nuestro poder y dirigir las energías al desarrollo del talento y a la búsqueda de oportunidades de expresarlo.

Los celos también dañan el paisaje del éxito personal. Los celos se relacionan más con el dominio y el control que con el amor y el respeto. Debemos saber que la gente cambia y que eso que hoy anhela, puede mañana no interesarle. La verdad es que para tener éxito hay que aprender mucho desapego emocional, lo cual no implica indiferencia, aunque sí una cierta renuncia a la actitud de "me perteneces" que sólo impulsa conductas de chantaje emocional. Celar roba mucha energía y crea muchos y grandes conflictos. Las personas somos confusas, contradictorias y cambiantes, y más vale aceptarlo de una buena vez, para evitar desengaños.

El egoísmo es una de las tendencias de comportamiento más dañinas que existen. Se basa en una falsa sobreestimación de la propia personalidad y en una subestimación de los intereses, deseos y necesidades de quienes nos rodean. Es atentatorio del éxito, atrae conflicto y desconoce que el éxito surge de la interacción de muchos factores. El egoísta se cree autosuficiente e ignora que vivimos en red, es decir, que todos estamos conectados con todos. Lo que hace posible la fuerza de una cadena es la unión que existe entre sus eslabones.

La violencia es otro enemigo del éxito. Sus consecuencias son: conflictos, heridos, muertos y pérdidas materiales. No habrá jamás un éxito basado en la violencia que merezca honores o reconocimientos. Con la violencia, siempre se pierde; con la violencia, todos pierden.

La ingratitud lesiona las relaciones, y engendra resentimientos y enemistades. El ingrato no percibe el valor de dones o dádivas. Le cuesta aplaudir o halagar pues lo que su mente prioriza es lo ausente, lo carente, lo que aún falta por legar. Eso lo hace un inconforme y un insatisfecho. Por el contrario, quien agradece más gana más, tiene más y disfruta más.

El pesimismo, esa tendencia a esperar lo pésimo obscurece la visión de las oportunidades. Es un enemigo del éxito que reducen la valentía y el riesgo.

Como vemos, estos factores internos, actitudinales, limitan en mucho aquello que deseamos alcanzar, lograr o construir. Nos toca si deseamos vivir de una manera gratificante y digna, promover y sostener un cambio hacia la mentalidad positiva y la acción productiva. Querer y hacer.

Lic. Renny Yagosesky

HOY VOY A MARCAR UNA DIFERENCIA

HOY VOY A MARCAR UNA DIFERENCIA

Hoy haré una diferencia; comenzaré controlando mis pensamientos. Una persona es producto de lo que piensa. Quiero ser feliz y tener esperanzas. Para ello, tendré pensamientos que sean felices y tengan esperanza. Me niego a ser víctima de mis circunstancias. No permitiré que los inconvenientes triviales como semáforos, largas filas y aglomeraciones de tránsito me gobiernen. Evitaré el negativismo y las murmuraciones. El optimismo será mi compañero y la victoria será mi distintivo.

Hoy haré una diferencia; estaré agradecido por las veinticuatro horas que tengo por delante. El tiempo es algo precioso. No permitiré contaminarme, ni compadecerme de mí mismo, estar ansioso o aburrido. Me enfrentaré a este día con la alegría de un niño y la valentía de un gigante. Beberé cada minuto como si fuese el último. Cuando llegue el día de mañana, el día de hoy se habrá ido para siempre. Mientras esté aquí, lo usaré para amar y dar.

Hoy marcaré una diferencia; no dejaré que me abatan los fracasos. Aunque mi vida está llena de errores, me niego a revolverme en la montaña de mis fracasos. Los admitiré, los corregiré. Seguiré adelante victoriosamente. Ningún fracaso es fatal. Está bien trastabillar... me levantaré. Está bien caerse... me pondré nuevamente en pie.

Hoy marcaré una diferencia. Dedicaré tiempo para estar con aquellos a quienes amo. Un hombre puede poseer todo en el mundo pero ser pobre por falta de amor. Un hombre no puede poseer nada, pero ser rico en vínculos afectivos. En el día de hoy, dedicaré por lo menos cinco minutos a compartir con la gente que es importante para mí. Cinco minutos de calidad hablando, abrazando, agradeciendo o escuchando. Cinco apretados minutos con mi pareja, mis hijos, mis amigos.

Hoy voy a marcar una diferencia.

Autor Desconocido

ELÉVATE POR ENCIMA DEL INFORTUNIO

ELÉVATE POR ENCIMA DEL INFORTUNIO

Elévate por encima del infortunio. Siempre habrá momentos difíciles y días complicados en nuestra vida. Nos da la impresión de que ciertas cosas simplemente no estaban destinadas a pasar y que algunos proyectos simplemente no estaban destinados a funcionar. Siempre enfrentaremos decepciones, pero también recibiremos muchas bendiciones especiales. Todo lo que tenemos que hacer es elevarnos por encima de nuestros infortunios.

Deja que la vida te muestre nuevas maneras de encarar viejos problemas. Deja que te ofrezca nuevos descubrimientos. Deja que los días desplieguen ante ti nuevas posibilidades que hasta entonces desconocías, nuevos sueños que nunca soñaste, y que te regale las semillas de nuevas ideas que nunca antes sembraste.

Deja que la vida modere tus convicciones y te muestre todo lo que está oculto detrás de cada escena: la profunda paz del cambio de estaciones, la majestad de lo que significa tener y ser un amigo, la alegría que se descubre al comprender que nunca es tarde para volver a empezar.

Deja que la vida brinde abundancia a tu alma y a tu corazón. Déjala cantar en ti y mostrarte cómo apuntar a las estrellas. Deja que te ayude a alcanzar todo lo que deseas para ser todo lo que eres. Se trata de una regla muy sencilla: Cuanto más das, más recibes. Y cuanto más lo hagas, más te gustará hacerlo. Eres una persona maravillosa que merece tener una bella vida. Y si alguna vez sobreviene la dificultad, sé que puedes elevarte por encima de ella.

Douglas Pagels

Consejos para todos los dias!!!

CONSEJOS PARA TODOS LOS DÍAS

Escoge un camino espiritual y ten como primera meta la paz espiritual.
Cultiva tu relación con Dios.
Reconoce tu inocencia original, persona y olvida.
Reconoce que la madurez es espiritual, no física.
Reconoce que solo existe un mundo; el de Dios.
Reconoce que el mundo material es realmente espíritu o energía universal.
Ponte en contacto con tus emociones de miedo, ira, y tristeza. El permitir sentirlos, te ayudará a superarlos.
Responsabilízate de tu propia felicidad, éxito y prosperidad.
Atrévete a soñar con una vida de total felicidad, éxito y prosperidad, y mantente en esa visión.
Define detalladamente tus sueños de felicidad, éxito y prosperidad.
Afirma siempre prosperidad, en pensamiento, palabra y obra.
Organiza tus propias finanzas y decídete a producir mucho dinero.
Procura la salud de tu cuerpo, atendiéndolo con esmero.
Vive inmerso en el aquí y en el ahora, el presente contiene todos los ingredientes para tu felicidad, éxito y prosperidad.
Simplifica tu vida en todas tus áreas, no asumas responsabilidades innecesarias.
Reconoce que no puedes cambiar a nadie, sólo puedes cambiarte a ti mismo.
No te quejes, no critiques, no condenes.
No esperes nada de nadie, espéralo todo de Dios.
Deja que los demás vivan como quieran. Vive tú como quieras.
Vive con integridad, sé siempre fiel a ti mismo.
Reconoce que la persona más importante en tu vida eres tú mismo.
Limpia tu vida instante a instante, no pospongas.
Nunca tengas prisa.
Aléjate de personas complicadas y negativas.
Aléjate de lugares grises, turbios y negativos.
Ordena tu vida personal totalmente.
Mantén todos tus espacios físicos en orden y armonía.
Deja de preocuparte.
No te compares con nadie.
Hazte cargo de tu propio tiempo.
Elimina el estrés de tu diario vivir.
Desarrolla la paciencia y la perseverancia.
Adiestra tus sentidos para el éxito y la prosperidad.
En tus transacciones de negocios se manso como paloma, y astuto como serpiente.
Descubre tu propósito, misión y función en la vida.
Desarrolla tu talento principal.
Sirve en tu mundo con entusiasmo y alegría.
Comparte tu riqueza espiritual y material.
Vive agradecido.
Aprende a escuchar a los demás.
Aprende a escuchar lo que te dice tu corazón y hazlo.
No hagas caso al qué dirán.

Autor Desconocido

Ponte Metas!!!!

Las Metas


Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.

Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.

Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.

Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.

Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores.

Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenía que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.

Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco...

Y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?

Y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?

Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?



(Mientras piensas en la solución.... Lee lo que sigue):


Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así que solo se relaja.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla.

Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50:



“Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente”.



Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él. Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar. Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, de la mejor manera posible!!

Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas...tu sigue alerta, pero siempre "fresco".

Siempre habrá tiburones a donde vayas...

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